¿A quién interesa Fachin?

Son más de las dos de la madrugada de un día cualquiera y he pensado en escribir sobre algún personaje dantesco del “procés”. Admito que la primera persona que me viene a la cabeza es Albano Dante Fachin, ex-secretario general de Podem. Seamos sinceros no porque el personaje sea interesante sino precisamente por todo lo contrario.

Solo hay que repasar su Curriculum. Con origen argentino. Quizás habría que ver por que un país tan digno ha exportado tanta gente indigna al área de Barcelona. Es otro de aquellos que estuvo en la Universidad pero nunca acabo la carrera. Como otros miembros de Podemos su pareja, Marta Sibina, también es diputada. Calculemos unos ingresos de más de 8000 euros al mes,. Sin dudas un sueldo interesante para un “sin estudios” y una enfermera, esa era la profesión de su pareja. Luego dirán que la política no es una profesión bien pagada apra los mediocres.

Ahora Fachin, el que dice no ser independentista, participa en los mitines de ERC. No hace falta recordar como criticaba hace no mucho dicho partido. No de una forma simple sino con frases en su twitter como “ERC, la marca blanca de la corrupción sanitaria”. Ahora hace la contorsión imposible, ser independentista sin votar a un partido independentista. La política permite extraños giros. Cobrar miles de euros permite a la gente sin moral, sin ética y sin vergüenza “surfear” entre mentiras o pseudo ideas con tal de tener un plato caliente, bien caliente, a final de mes.

Al final, desde Marte, uno se da cuenta que en Cataluña, seguramente en más lugares del mundo, hay un grupo de gente cuyo único fin es vivir del dinero público. Juegan con dos bazas, engañar al personal de turno, y crearse un personaje con historias pasadas. Recuerdan el filólogo falso, el del año sabático falso, el del amor en el teatro falso, el del exilio falso. Triste realidad en Cataluña cuando cualquier impresentable, sin oficio ni estudios pero sí con mentiras, llega a la máxima institución de país. Más triste pero que a pesar de eso aquí nunca pasa nada.

Si un expresidente alcanza el poder con tantas lagunas en su vida imaginen las historias de los simples diputados. Y esa es la historia de Fachin. Un tipo que llego de Argentina, que seguramente hizo amigos del poder, y que han creado un sistema donde lo importante no es decir las cosas, sino convertirse en altavoz de cualquier tema. Y en eso aunque Fachin no sea nadie, y a nadie interese, ha logrado aunque sólo sea en esta columna un lugar en el “procés”. Eso sí que no olvide que para algunos, a pesar del dinero ganado – no todo es pasta que diría él con esa voz socarrona -, seguirán siendo reconocidos como gente con poca vergüenza. Y la vergüenza, mucha o poca, es clave en la vida.

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